En la siguiente galería os enseñamos cómo reparamos en esta ocasión un plato de ducha. Tenía algunas rayas y desperfectos muy visibles y nos encomendaron la tarea de dejarlo como el primer día.

Una vez localizados los desperfectos, pasamos a tapar y proteger el resto de habitáculo y así poder trabajar con total eficacia y seguridad. Después del masillado y su lijado, aplicaremos la imprimación para finalmente aplicar con pistola la capa de esmalte final, que conseguirá que el plato de ducha parezca nuevo otra vez.


 

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